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‘Anatomía de una trampa’, la trama que expone uno de los más grandes escándalos de corrupción e impunidad

(06 de abril, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Hacia inicios del gobierno del empresario Ricardo Martinelli en Panamá, el periódico más importante de ese país, La Prensa, dio a conocer escándalos de corrupción en una etapa temprana, cuando paradójicamente el empresario habría llegado al poder tras convencer a la ciudadanía que no robaría, puesto que tenía el suficiente dinero.

Tiempo después y por circunstancias de su vida personal, el presidente de La Prensa, Fernando Berguido llega a Roma, logrando obtener información de cómo entre Panamá e Italia se había desarrollado ya un millonario acto de corrupción y que reafirmaba lo publicado por el medio.

Berguido, también abogado de profesión, narra cómo se convirtió -sin desearlo- en embajador y se mudó a vivir a Italia, desentonando con todos sus pares políticos, ya que mientras los demás se ocupaban de socializar y asistir a diversas reuniones entre países, él era un funcionario no cumún, que se dedicaba a representar jurídicamente a su país, en medio del fraude más grande de la historia contemporánea de Panamá. Cuya principal misión era devolver a su nación todo lo que le habían robado.

Desde las primeras páginas de Anatomía de un trampa (Grijalbo, 2017), las descripciones de espacios, reuniones e incluso diálogos de conversaciones telefónicas y otros momentos, se prestan para crear una atmósfera donde fácilmente el lector podría creer que se trata de una trama de novela oscura. Sin embargo, todos aquellos entramados de corrupción fueron reales.

La pluma exquisita de Fernando Berguido, abogado y periodista, nos transporta a distintos escenarios, donde diversos personajes nos harán entender uno de los escándalos de corrupción internacionales recientes.

La obra tiene como protagonistas al ex presidente italiano Silvio Berlusconi y al ex mandatario panameño Ricardo Martinelli, y recorre la relación entre ambos, iniciando por la necesidad del panameño de conocer a su par italiano. Logrando su objetivo desde los primeros momentos de su mandato. Al ser su primer viaje oficial a Italia para conocer a Berlusconi, un personaje que admiraba.

“Ambos eran empresarios multimillonarios, convertidos en políticos, mesiánicos y narcisistas que, una vez en el poder, siguieron haciendo negocios. Ganaron con base a plataformas antisistemas, atacando a los políticos tradicionales en un neopopulismo encabezado por personajes espontáneos y coloridos, en los que prevalecía la improvisación, los eslóganes, la superficialidad y vidas personales rodeadas de excesos”, se reseña en Anatomía de una trampa.

Aquel viaje marcó el inicio de un escándalo que incluyó la firma de contratos millonarios por los que salió a la luz la existencia de unas extrañas comisiones cuyo destino se descubre en la historia.

“Con la victoria de Martinelli comenzaron los problemas, cuando este personaje y su equipo se da cuenta que el mejor negocio de sus vidas fue llegar al gobierno. Las ofertas, los tratados de licitaciones y su gobierno comienza de manera temprana a tener escándalos de corrupción. En ese momento como presidente de La Prensa -el periódico más importante de Panamá- comenzamos a exhibir estos problemas y es ahí donde por primera vez sale a la luz finmeccanica”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO, el periodista Fernando Berguido.

Ahí es donde comienza a gestarse mayormente esta trama telenovelesca. Finmeccanica es un caso de corrupción de la misma relevancia que Odebrecht. En donde ambos mandatarios acordaron que Italia ayudaría en materia de seguridad y combate al narcotráfico a Panamá. Firmando una serie de contratos que incluye la compra de una flota de helicópteros, que no se dieron a conocer en el país latinoamericano pero sí en el europeo.

Es un periodista de La Prensa quien descubre la noticia y dan inicio los cuestionamientos. El gobierno solamente respondió que era “un asunto de seguridad nacional” y por ello no se había dado a conocer. Sin embargo en Italia sí lo habían hecho.

Al paso de las investigaciones periodísticas se descubrió que no solamente eran helicópteros sino también radares y un mapa digital dando un total de 250 millones de dólares, una de las compras más altas que ha hecho Panamá y sin licitación e inservibles, narra Berguido.

“Son contratos que desde el inicio olieron mal. El gobierno lo negaba al punto de decir que los periodistas le hacían favor a los narcotraficantes al estar investigando y cuestionando dichos acuerdos, porque querían exhibir cuales eran las estrategias en materia de seguridad”, añade el abogado.

Fernando Berguido llegó a vivir a Roma por circunstancias ajenas a lo profesional, y poco tiempo después se convierte en un corresponsal (sin planearlo), tras la detención de un personaje clave en el desarrollo de Anatomía de una trampa, que se caracterizó por la comprar diputados, relacionado con temas de prostitución de menores de edad y también por ser un cercano de Berlusconi.

Tras un año de grabar conversaciones de este personaje, los fiscales italianos descubren un entramado que los lleva a conectar con el fraude entre su país y Panamá, encabezado por ambos mandatarios.

Al final del mandato de Martinelli en 2014, Juan Carlos Varela era el candidato con el partido más pequeño, con menor cantidad de fondos, pero, “a mí parecen era el más honesto, y no teniendo muchas posibilidad sorpresivamente resultó ganador. Para ese momento, el juicio por corrupción a finmeccanica estaba a punto de iniciarse en Italia, por el cambio de gobierno”.

Es justo ahí cuando la participación de Fernando se convierte en una pieza determinante. Los periodistas italianos le avisan que están a días de dar inicio las audiencias por corrupción. Sin embargo, Panamá que era el país afectado, no tenía representante jurídico por lo que no podría ser parte de ese juicio.

Durante una reunión con el presidente electo (Varela), Fernando advirtió de dicha situación. Es así como lo designan embajador de Panamá en Italia, ya que al mismo tiempo fungiría como el presentante jurídico de su país en dicho juicio.

Anatomía de una trampa, narra lo que Fernando Berguido encontró a su llegada a Italia, cuánto era el porcentaje que Martinelli se llevaba con cada contrato y de cuáles fueron las acciones que emprendió para poder recuperar la cantidad millonaria que Panamá perdió con esas negociaciones y todo el entramado que significó “al pacto de los mafiosos”, como los califica Berguido.

Cabe destacar que entre los logros de Fernando, se encuentra el poder anular un contrato por 125 millones que se habían entregado a cambio de los radares que no pudieron detectar las lanchas del narcotráfico.

La obra debe ser una lectura obligatoria para todos los ciudadanos del mundo que hemos sido afectados por los escándalos multimillonarios de nuestros mandatarios y que lejanos a los buenos aciertos de Panamá, aún seguimos siendo defraudados y pagando las consecuencias; sin duda veremos reflejada nuestra realidad.