Urapicho: Nuestra arma es nuestra organización y lucha (parte 2)

0

Por Zayín Daleth Villavicencio

Fotos Gustavo Aguado

Sobre la carretera, grandes piedras obstruían parcialmente el acceso. A los costados de la vía, varios hombres encapuchados y armados con AK-47, escopetas y armas tipo escuadra, permanecían vigilantes camuflados entre los árboles de la sierra. Al llegar a la barricada, los autos eran obligados a detenerse por completo mientras los comuneros indagaban sobre el destino y el propósito de la visita.

Podría parecer un escenario de guerra, pero se trataba de la nueva medida de seguridad que tuvo que adoptar el poblado de Santa María Urapicho del municipio de Paracho, frente a la ola de extorsión que padecen las comunidades indígenas en Michoacán, tras el dominio del crimen organizado en la zona que se agudizó en los últimos dos años.

De esta manera, Urapicho se convirtió en una comunidad más de la Meseta Purépecha que se organizó y, tras los embates de los grupos delictivos, determinó delinear su propia estrategia de autodefensa, frente a lo que califican los pobladores como la “complicidad y tolerancia” del gobernador Fausto Vallejo Figueroa y del exmandatario estatal Leonel Godoy Rangel, hacia los grupos del crimen organizado.

Fue Cherán en abril del 2011, ahora Urapicho y otras comunidades indígenas de la región Purépecha, que siguen sus pasos de autodefensa y la búsqueda de la libre determinación, para proteger ellos mismos a sus familias y sus recursos naturales.

En Urapicho, la decisión de resguardar los límites de su comunidad se tomó en la Asamblea Comunitaria desde el pasado 15 de agosto, luego de las amenazas recibidas por parte de la organización de Los Caballeros Templarios, tras haberse encontrado sin vida el cuerpo de su presunto líder Mauricio Cuitláhuac Fernández, alias el Güero.

Luego de esas amenazas, se tomaron estas medidas de precaución; pues fueron consecuencia de que se encontrara el cuerpo sin vida del cabecilla de una organización delictiva, que tenían atemorizada a la región purépecha del estado de Michoacán. Y desde entonces, nos mantenemos bajo esas propuestas de apoyarnos mutuamente y poder salvaguardar la seguridad de nuestros habitantes, manifestó uno de los pobladores, quien prefirió resguardar su identidad.

Se blindan del narco

Y luego de más de dos meses, esta estrategia rindió frutos “ya la comunidad se siente más tranquila”, detalló el campesino. Tras la implementación de las barricadas, la población que cuenta con unos mil 400 habitantes, tiene una alarma y una estrategia a seguir ante la posible presencia de grupos delictivos que intenten infiltrarse en Urapicho para “tratar de causar daño”.

Y es que, en el momento que se hicieron presentes en la comunidad, se identificaron como Los Caballeros Templarios. “Estuvieron anteriormente aquí y sabemos de la manera en que ellos trabajaban. Primero vinieron a brindar apoyos, despensas y ayuda económica a algunas personas que ya posteriormente eran sometidas para que tuvieran participación con ellos bajo amenazas y bajo presión”.

Por ello, agregó, antes de que empezarán a manipular más a las personas para que se involucraran con el crimen organizado, “se tomó la determinación de no dejar que estos grupos siguieran infiltrándose en la comunidad. Lo que nos favoreció, fue que no estuvieron haciendo presencia durante mucho tiempo, pues la gente detectó que no venían con buenas intenciones”.

En ese panorama, la comunidad sabe que se levantaron en armas y que está en resistencia, no en medio de una insurrección contra el gobierno, sino en defensa contra el crimen organizado. “Nos cuidamos de los grupos delictivos no de las autoridades”, precisaron.

Por ello, tras la instalación en la comunidad de una Base de Operaciones Mixtas (BOM), que sucedió el 25 de octubre pasado, los pobladores se retiraron de la barricada aunque continúan con varias de sus estrategias de autodefensa y con la meta de alcanzar la libre determinación y organización comunal.

No obstante, antes de que las autoridades locales decidieran brindarles seguridad luego de más de dos meses, el comunero había denunciado: “Cuántas veces no se le ha manifestado al gobierno, de la presencia de grupos delictivos, de ataques a familias, de levantones, desaparecidos, secuestrados y nunca ha habido una respuesta del gobierno. Siempre dicen, investigaremos, daremos seguimiento, pero jamás se recibe una respuesta final o una solución a este tipo de problemas”.

Y prueba de ello, a decir del habitante, hace más de diez años, que una patrulla de la Policía Municipal de Paracho, no se da una vuelta por la comunidad, ni por las poblaciones cercanas.

Nuestra arma es nuestra organización y lucha

Éste es el contexto que dibuja la unidad de las comunidades indígenas; la determinación y la valentía de encarar como armamento un tanto más disminuido a las organizaciones delictivas: “los indígenas no somos agachados, no nos rendimos, no nos dejamos subordinar, no les tenemos miedo”.

Con este arrojo, Urapicho es ya el tercer poblado en la búsqueda de la autonomía indígena y la libre determinación en la Meseta Purépecha; luego de Nurio, que fue la primera comunidad en organizarse de esta manera hace aproximadamente seis años, y Cherán, que lo hizo desde 2011.En este contexto, al menos otras tres comunidades, están por seguir su ejemplo.

Porque como pueblos originarios, “sabemos y somos conscientes de que nuestra arma más poderosa es nuestra organización y lucha. Luchamos por el fortalecimiento de nuestras comunidades indígenas, con lo que evitaremos la filtración de grupos criminales que atenten contra nuestra seguridad”, explicó.

“Luchamos por el respeto a nuestra organización, por ser nuestros artífices y protagonistas de nuestra vida política interna. Luchamos por fomentar una nueva forma de organización política que dé origen a nuevas formas de toma de decisiones políticas desde una visión de las poblaciones originarias. Luchamos porque se nos reconozca una policía comunitaria que atienda a los intereses comunitarios”.

Y, finalmente, el habitante de Urapicho, una de la figuras claves para la comunidad, envió el siguiente mensaje a las comunidades hermanas: “Invitamos a cada uno de los pueblos en general a que nos esforcemos, que tomemos la iniciativa, para poder ser autosuficientes en la seguridad de nuestros pueblos. No dejemos que nuestros jóvenes sean involucrados en este tipo de organizaciones, no nos dejemos intimidar y actuemos”.

Luego de esto, se sabe que varios de estos poblados buscan conformar una ronda regional en la que participen miembros de las distintas comunidades para así poder extender los cercos contra el crimen a una región más amplia dentro de su geografía boscosa.

Sin embargo, éste es hasta ahora un proyecto en la Meseta Purépecha, enmarcado en un estado en el que cada vez es más frecuente el levantamiento de los pueblos originarios en armas y las estrategias de autodefensa en las que participan hombres y mujeres por igual. Será una estrategia, en una entidad donde se acentúa la inconformidad y la desconfianza hacía las Direcciones de Seguridad Pública locales y del Estado, así como para con los uniformados por ser señalados y acusados de tener nexos con la delincuencia organizada.

Záyin Dáleth Villavicencio

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Loading...