Hola, te presento a tu vulva

A quienes les gusta pintarse las uñas conocen perfectamente los sitios en donde realizan el manicure ideal. Otras prefieren cuidar detalladamente su cutis, por lo que acuden con el mejor dermatólogo para que les deje la piel hermosa. Pero,¿cuántas de ustedes podrían decir que son expertas en sus vulvas? Es decir, que conocen cada rincón, cómo es su estructura, los puntos en los que nos les gusta que las toquen o donde sí…

O peor aún… ¡tienen algunos conceptos falsos sobre ella!

Por ello, en aras de darle su merecido lugar, te platicamos varias cosas sobre la vulva:

¿CÓMO QUIERES QUE OTROS LA CONOZCAN SI TÚ MISMA NO LA CONOCES?

En ocasiones nos quejamos porque nuestras parejas sexuales no saben qué puntos tocar o cómo realizar sexo oral. Los consideramos unos inexpertos y huimos en sentido contrario de ellos. Pero, ¿acaso tú la conoces?

Si tu respuesta fue negativa y te preguntas:

¿Y QUÉ DIABLOS TENGO QUE HACER PARA CONOCERLA MEJOR? CONTINÚA LEYENDO:

En primer lugar, olvídate de decirle vagina a la vulva. Es un error muy común y en realidad ello significa desvalorizar el nombre de cada una. ¿A poco le dices pie a tu mano, solo porque es una extremidad más? ¡Por supuesto que no! La vagina es un conducto que conecta el útero con la región exterior del cuerpo. Tiene un tejido mucoso y por aquí tiene lugar la penetración, el parto y por donde fluyen fluidos como la menstruación.

Vayamos a lo que nos concierne: presentarte a tu vulva. Primer paso: toma un espejo. A menos que seas contorsionista, será un poco complicado que puedas observar el ala sur sin problema alguno. A diferencia de los hombres, nuestros genitales están un poco más escondidos, pero con la ayuda de un espejito todo queda expuesto.

Segundo paso: observa cómo es. Ningún tipo de vulva es “la perfecta”. Lo principal es conocer cómo son los labios mayores y los labios menores. Los primeros son los que están por fuera, que se encuentran a un lado de tus muslos y su función consiste en proteger el interior de la vulva. Los labios menores son la piel que se encuentra por encima del clítoris. Algunos son visibles y otros, no.

Arriba de ellos, en la región inferior del vientre, se encuentra “una zona rica en grasa que cubre la parte frontal de la pelvis. Esta suave zona se denomina “monte de Venus” y durante la pubertad se cubre de vello”, según el libro titulado “El libro de la vagina: todo lo que necesitas saber y nunca te has atrevido a preguntar”, de Nina BrochmannEllen Stokken Dahl, editorial Grijalbo.

Todas las vulvas son diferentes. Algunas tienen labios menores asimétricos, prominentes, visibles; otras tienen labios mayores curvados o prominentes; otras más tienen labios pequeños y cerrados o pequeños y abiertos. Y, ¿sabes qué? Todas son perfectas.

Ahora bien, ¿tú también piensas que haces pipí por el mismo orificio por el que ocurre la penetración? Oh, no, craso error. La orina sale por el meato urinario, que es donde termina la uretra y se encuentra ubicado entre el clítoris y el orificio de la vagina. Por este último es donde se entra el pene durante una relación sexual y por donde sale la menstruación. Así que, como verás, están un poco distanciados uno del otro.

¿CÓMO CONOCERLA MUCHO MEJOR? TÓCALAÁBRELAINSPECCIONA.

Pierde el miedo a conocer tu cuerpo, a enamorarte de cada rincón. Una vez que tengamos mayor conciencia de nuestras sensaciones y de todo nuestro cuerpo, aprenderemos a valorarlo mucho más y a escucharlo mejor.

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