Sexualidad

¿Implantes de senos alrededor de los 15?

Si es por motivos de salud, no hay que pensárselo mucho, pero si el motivo es estético y de satisfacción personal, hay que pensárselo mejor, sobre todo si una es joven, dicen los expertos.

La demanda de operaciones de implantes de senos entre mujeres jóvenes en algunos países latinoamericanos es muy alta.

La influencia de los medios ha sido importantísima en la decisión de miles de mujeres de hacerse la operación. “Las personas que aparecen en la televisión, la mayoría, por no decir todas, están operadas”, asegura la especialista venezolana Albornett. Estas artistas o reinas de belleza suelen tener un tamaño de busto grande y eso es lo que buscan las mujeres, reproducir su ideal de belleza, que en este caso es de bustos generosos.

En México, Colombia y otros países latinoamericanos, las adolescentes apenas han cumplido o están por cumplir los 15 años ya quieren efectuarse cirugías estéticas, sostiene la cirujana.

“LA RECOMENDACIÓN SIEMPRE ES EFECTUÁRSELA DESPUÉS DE LOS 18 AÑOS, CUANDO YA COMPLETARON LA MADUREZ CORPORAL E INCLUSO MENTAL, PARA PODER ASIMILAR LO QUE ES UNA CIRUGÍA ESTÉTICA”, DICE ALBORNETTI.

Una pequeña encuesta realizada entre 60 personas en la red social de Hablemos de Sexo y Amor FB, revela que más de la mitad se manifiesta a favor de las operaciones mamarias si es que éstas no implican riesgos.

A la cirujana no le sorprende este resultado ya que cada vez es más común la realización de las mismas y cada vez se tiene más cuidado con el tipo de producto a utilizar en el implante y en el cuidado pre y postoperatorio.

¿Y LOS RIESGOS?

Si bien en Francia no hace mucho se elevó una alarma sobre la dudosa calidad de las prótesis mamarias de tipo PIP y en Venezuela  todavía algunas mujeres se están cambiando estos implantes, los riesgos de la cirugía plástica de mamas son los mismos que se corren en cualquier tipo de cirugía correctora, explica Albornett. El aumento mamario no implica un riesgo adicional por sí solo.

Lo que se debe tener en cuenta, según la doctora, es buscar un médico certificado y que sepa escoger los implantes de mejor calidad que existan y “no dejarse llevar por ofertas engañosas o que te digan te opero más barato, en esos casos muy probablemente los implantes ni siquiera están certificados por instancias oficiales”.

EVITAR EMBARAZARSE EL PRIMER AÑO

Los implantes se pueden colocar detrás de la glándula mamaria o detrás del músculo que está detrás de la glándula mamaria y en principio, no deberían interferir con la lactancia materna.

Lo único que se le recomienda a las pacientes es que tienen que esperar por lo menos un año o año y medio para quedar embarazadas, porque existe el riesgo de que la mama aumente de tamaño y comience a producir leche. “Si no hay una buena cicatrización, podrían darse casos de pacientes que lamentablemente tienen salida de leche por la herida operatoria, lo que puede ocasionar infección”.

TÚ DECISIÓN Y NO LA DE TU MADRE O TU NOVIO

El cirujano plástico mexicano Miguel Márquez Dupotex coincide con la doctora Albornett y agrega que lo principal es que quien quiera operarse debe estar lista física y emocionalmente y debe haber tomado la decisión por sí sola.

“Primera pregunta que yo plantearía a alguien que tiene 15 años: ¿Es esa la edad para operarse? ¿Cuándo empezó a reglar esa jovencita? Si empezó a reglar a los 10 años, a los 15, probablemente ya esté sexualmente madura y completamente desarrollada desde el punto de vista físico. Puede entonces operarse y le operamos la nariz y le operamos, las bubis y le operamos le que quiera, no hay problema”.

Márquez Dupotex se opone a hacer operaciones si no se cumplen ciertos requisitos: “Si empezó a reglar a los 13 o 14 años, a los 15 esta niña está en proceso de convertirse en mujer. Lo recomendable en ese caso sería esperar hasta los 18 años, a que haya terminado su desarrollo físico y hormonal.”

El buen consejo es: Si deciden llegar a la cirugía estética es porque a ellas les nace y físicamente ya desarrollaron la totalidad de su cuerpo adulto. Márquez agrega un punto importante: “No vale que la mamá lleve a la hija de 15 años para operarle la nariz o las orejas porque la mamá es a la que no le gustan”.

El aumento de senos dejó de ser tabú, es más frecuente de lo que se piensa y cada vez implica menos peligros. Sin embargo, no es algo que deba asumirse así de rápido, como si se tratase de elegir una prenda de vestir.

La doctora Albornet concluye que “debe ser una decisión de la paciente y no porque la mamá o el novio así lo deseen. Ella tiene que haberse concienzado de los cambios que va a tener, que va a sufrir una intervención quirúrgica, que los primeros días son dolorosos y que después va a tener un resultado que a ella le va a agradar. Tiene que ser algo bien pensado”.