Revoluciones

Niño genio pide a AMLO no repetir los errores de los presidentes anteriores

Carlos Santamaría Díaz, el niño de 12 años de edad que hará la carrera de Física Biomédica en la UNAM, le pidió a Andrés Manuel López Obrador no repetir los errores de los ex presidentes.

“(A Lopez Obrador le recomendaría) primero, que no cometa los errores de los Presidentes anteriores, más que nada, que no provoque revoluciones ni nada por el estilo”, declaró.

Además pidió a López Obrador que apoye la idea de construir una comunidad de niños que cursen las primeras materias de  matemáticas, física y biología de las carreras de la Facultad de Química y de Ciencias, “ya puedo abrir camino y hacer de tutor y compañero” mencionó en referencia a situaciones como la suya.

Por otra parte, le pidió a los diputados que se ocupen del País de la misma forma que se ocupan de ellos “porque en su responsabilidad está el País más que en el Presidente”, añadió.

Por otra parte, Carlos reconoció el impulso que tuvo al haber cursado a los 9 años un dipolmado en la Facultad de Química de la UNAM sobre “Espectroscopía infrarroja, de RMN y espectroscopía de masas”, así como diplomados en química analítica y bioquímica y biología molecular para la industria farmacéutica.

En el examen de selección que presentó, Santamaría Díaz obtuvo 105 de 120 aciertos, posicionándose en primer lugar de resultados en la máxima de estudios. Dirigió también un mensaje a los rechazados de la UNAM, y les recomendó mucho estudiar y no rendirse.

“Intentarlo una y otra vez hasta que entres, no nada más decir que ‘ya no lo pasé’, se trata de estudiar por todos los medios, hay guías de la UNAM, sitios de Internet que son muy buenos a la hora de enseñarte, por ejemplo, Cálculo, Física, es donde yo empecé a aprender y pues no vencerse, estarlo intentando hasta lograr entrar”, expresó.

Finalmente, consideró que el sistema educativo está caduco por la forma de enseñar, al señalar que incluso los docentes comienzan a aburrirse de lo que enseñan, por lo que consideró es necesario que los niños no aprendan las cosas “de un remitente fijo, que ellos descubran el porqué de las cosas”.