No hubo un Gandhi en Irlanda: La lucha contra la ancestral tradición de la fuerza física.

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Autor: Angie López Michelena

A Gerry Adams lo han encarcelado, lo han denunciado, le han prohibido el acceso a distintos países y le han disparado, entre otras penurias.

Sin embargo, el también presidente del partido irlandés Sinn Féin (SF) –Nosotros solos en gaélico–, se ha mantenido convencido y firme en su creencia de que la paz es la única opción viable para el pueblo irlandés.

La presencia británica en Irlanda se basaba en la coerción de un sistema feudal, donde la clase dominante gobernaba con ‘mano dura’.
Existía una brutal fuerza militar para garantizar que se cumplieran las leyes. La estructura social se basaba en un grupo de personas que desde el siglo XVI tenían todos los privilegios y el poder a cambio de que se aseguraran de que los designios de la corona se siguieran al pie de la letra.

Esta clase privilegiada estaba compuesta, principalmente, por granjeros escoceses y pequeños burgueses.

Irlanda fue la primera colonia inglesa. La división que se hizo en la isla, en el siglo XVI, fue debido a la religión y el sectarismo que predominaba en la región.

Esta escisión permaneció debido a que por este medio podían mantenerse los esquemas de privilegios y explotación que se dieron desde el principio. La ley era una herramienta para impedir cualquier alteración a este orden que tanto convenía a los que todo tenían.

En los años 60, activistas defensores de los derechos civiles comenzaron a cuestionar abiertamente al gobierno británico –ulterior responsable de Irlanda del Norte–, sobre el motivo por el cual los ciudadanos de esta región eran tratados diferente al resto de los ciudadanos del Reino Unido.

El ejemplo del activismo norteamericano inspiró a los jóvenes católicos preparados a demandar un trato igualitario para tener la posibilidad de ascender socialmente.

 Los estudiantes radicales tenían claras sus ideas y no tenían miedo en desafiar la autoridad.

Las principales demandas eran: el derecho a un hogar decente; a votar; a la igualdad; a la seguridad y a vivir libre de leyes represivas.

El grupo que originalmente había buscado la transformación social mediante la organización política se vio atrapado en una brutal cacería por parte de las autoridades, quienes comenzaron una ‘limpieza étnica’, cuya meta era deshacerse de los católicos. Debido a esta persecución asesina, surgió el Ejército de la República de Irlanda (IRA), como una insurgencia cuya principal meta era defender a los pobladores católicos de las agresiones provenientes del segmento protestante.

 Gerry Adams nació  en 1948 en Belfast y creció en este contexto con anhelos de libertad . A finales de los 60, se desarrolló en Irlanda del Norte una campaña a favor de los derechos civiles. Gerry Adams fue uno de sus promotores más activos.

 El movimiento civil encontró muchos obstáculos por parte de contra-manifestantes leales a la corona inglesa. En 1969, diversas ciudades de Irlanda del Norte, como Belfast y Derry se vieron envueltas en fuertes oleadas de violencia y el gobierno recurrió  al auxilio de tropas británicas para restablecer la paz.

 Gerry Adams fue encarcelado en 1972 por la acusación nunca confirmada de pertenecer al Ejército Republicano Irlandés (IRA). Las luchas sectarias incrementaron a más de 500 las bajas de civiles, con lo que la zona se convirtió prácticamente en guerra.

Desde muy joven, Adams se interesó en luchar por los derechos ciudadanos. Se preocupó por defender los servicios públicos, por tener un más eficiente y justo sistema fiscal, por garantizar el empleo y los derechos laborales, por garantizar servicios adecuados de salud, por mejorar la educación, por cuidar el ambiente y por reformar el sistema político que dañaba a muchos irlandeses.

 Gerry Adams fue elegido como presidente del Sinn Féin en 1982.

 El IRA era considerado el brazo armado de dicho partido político, por lo que incrementó notablemente su popularidad con las huelgas de hambre que realizaron presos políticos de IRA en 1981; un par de los manifestantes murieron ante la negativa de Margaret Thatcher por atender sus solicitudes. La población se manifestó y captaron el interés internacional en el asunto.

 Gerry Adams fue obteniendo puestos políticos relevantes, incluso al mantener su conflicto con Gran Bretaña. Era tan tenso el asunto, que sufrió un ataque de paramilitares unionistas en Belfast en 1984.

 En 1986 se aprobó la propuesta de Adams de levantar el boicot a las elecciones al Parlamento de Dublín. El ala radical del partido no estuvo de acuerdo con esta medida, por lo que se separaron para formar el Sinn Féin Republicano (RSF).

En 1988, Gerry Adams inició una serie de conversaciones con el principal partido católico: Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP) de John Hume, quien siempre se manifestó en contra de la violencia, con la finalidad de negociar una vía pacífica en la resolución del conflicto.

 En 1989, Adams declaró que al SF como un movimiento no armado para trabajar por la autodeterminación.

 Con el paso de los años, Adams apareció con una imagen mucho más moderada y buscó el apoyo internacional para las negociaciones.

 En 1995, en la tercera visita de Adams a Estados Unidos, fue recibido por el entonces presidente Bill Clinton.

 Sin embargo, el IRA se negó a entregar las armas antes de las negociaciones formales. En 1996 se rompió el alto al fuego y se bloqueó el proceso de paz.

 En 1997, Adams pidió al IRA alto al fuego: al siguiente día, esto sucedió, por lo que se reanudaron los contactos entre el SF y el gobierno británico para reiniciar el proceso de paz.

 SF declaró que renunciaría a la violencia y aceptaba los métodos pacíficos y democráticos.

 Extremistas del SF y miembros del Ejército Irlandés de Liberación Nacional (INLA), brazo armado del Partido Socialista Republicano Irlandés (IRSP), estuvieron en desacuerdo con la postura pacífica. Esto desató una nueva ola de violencia en 1998.

 Aún en medio de la tensión, Adams continuó abogando por la vía pacífica negociada y tuvo una serie de encuentros con el entonces primer ministro británico, Tony  Blair.

 Eventualmente las negociaciones llegaron a un Acuerdo Constitucional de Paz, conocido como el Acuerdo del Viernes Santo, en el que se permitía restaurar las instituciones autónomas. El IRA lo aceptó. El SF lo aprobó con un 95% de votos a favor.

 Una vez que la violencia estalló de nuevo, Adams continuó pidiendo el desarme completo. Adams ganó reconocimiento como uno de los principales promotores del proceso de paz que por fin se gestaba en Irlanda después de siglos de violencia.

 En el año 2000, ayudó a terminar con la violencia sectaria mediante el establecimiento de un gobierno en el que se comparte el poder.

 Adams contribuyó en la transición de un antiguo movimiento revolucionario irlandés, desde su origen como una insurgencia armada, hasta convertirse en un partícipe activo dentro del gobierno. Por esto, se reconoce su liderazgo y el rol crucial que jugó en el proceso de paz y en los insólitos cambios que se han dado en Irlanda en las últimas décadas.

Generalmente no se duda acerca de que la paz es el camino ideal, pero muchas veces las difíciles condiciones de violencia imperantes en un entorno, hacen que ese camino pueda darse únicamente a un paso lento y complejo.

 ANÉCDOTAS:

 A Gerry Adams le gusta escribir y la jardinería.

Actualmente acude a Palestina para motivar a los ciudadanos acerca de que es posible alcanzar soluciones pacíficas incluso a problemas tan arraigados como los de sus naciones.

Ir a infografía de Christian Avalos

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