Oscar Micheaux: el cine afroamericano independiente

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Por: Adriana Morán

Oscar Micheaux (Illinois, EEUU, 1884-1951), nacido en el seno de una familia de esclavos, es quizá la muestra, al menos la más completa, del cine independiente desarrollado al paralelo del naciente y gran cine norteamericano. Nacido en una familia humilde, prácticamente hizo filmes por puro instinto. Así, mientras El nacimiento de una nación (David W. Griffith, 1914) se presentaba como el gran acontecimiento y primera superproducción norteamericana (con tintes racistas muy marcados), Micheaux haría la contraparte de forma independiente: The Homesteader (1919), filme que fue encontrado hasta 2004.

Este año, la Cineteca Nacional y Cinema Global (foro dedicado al cine mundial, especialmente a las propuestas independientes) presentan la Retrospectiva Oscar Micheaux y el cine afroamericano independiente, la cual presenta cuatro largometrajes de este realizador (Cuerpo y alma del 25, Asesinato en Harlem del 35, El bajo mundo del 37 y Swing! Del 37) y dos filmes de Edgar G. Hulmer (Luna sobre Harlem del 39) y Spencer Williams (La sangre de Jesús del 41). El curador del trabajo es Richard Peña, director del programa de cine de la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center de Nueva York.

En entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO, Peña señaló que Cuerpo y alma, filme con el cual abre la retrospectiva, originalmente duraba tres horas pero que debió editarla a menos de la mitad y “lo hizo en seco, el filme estaba basado en una pieza sobre dos hermanos gemelos, uno malo y uno bueno”. Su interés en analizar la obra de Micheaux fue porque “me parece un arte muy poderoso e interesante y creo que es la verdadera historia del cine independiente, verdaderamente independiente, del cine norteamericano y hubo alguna gente que se interesaba en cuestiones de identidad técnica y eso me parecía muy sucio, así que muchos trataron de descubrir más información”. También quiso mostrar tal programa en México por la importancia del cine independiente norteamericano y, algunas veces, “su poca difusión”.

En conferencia de prensa en la Cineteca Nacional, antes de la proyección del filme Cuerpo y alma, Peña señaló que el cine independiente afroamericano fue creado antes de la II Guerra Mundial, y fue de 1915 a 1952, el cual era distribuido fuera de los circuitos hollywoodenses. Así, sus productores debían cargar, generalmente, con una copia de ciudad en ciudad para mostrarlas, de ahí que muchos de los filmes hayan desaparecido. Peña, señaló, también que este cine tenía una estética muy personal, nacida “de la combinación del folclor, religión, revista musical, crítica social y las exigencias de presupuestos extraordinariamente bajos”.

El material cinematográfico de Micheaux sobrevivió pues, entre 1919 y 1948, escribió, produjo y dirigió al menos 40 filmes, de los cuales existen 15, aunque se dice que hubo más de 500 filmes afroamericanos (entre 1915 y 1952), de los cuales existen 87 completos o en fragmentos y “vivimos con la esperanza de que encontraremos más”. Peña señaló que Hollywood ignoraba la realidad de la discriminación y que por eso muchos realizadores afroamericanos independientes crearon su propio cine.

Para el curador, Micheaux fue un rebelde que escapó de su casa a los 16 años, trabajó duro y se convenció de que los afroamericanos podían vivir en ese mundo hostil, dejó de ser camarero y creó sus parcelas, e incluso fue alcalde, después quebraría su empresa y escribió la novela The conquest (1915), como nadie se la quiso publicar él mismo lo hizo y viajó para venderla, tuvo éxito y escribió otras. Se unió con dos hermanos que le querían comprar los derechos de su tercera novela pero como no llegaron a un acuerdo él filmó la historia.
Pero los temas de sus filmes afroamericanos no eran entendidos por los blancos o eran muy complicados, polémicos y fueron atacados por la raza blanca pero él nunca “se volvió atrás”. La gran mayoría de sus filmes eran de muy bajos recursos, filmados en dos semanas y la mayoría de sus actores no eran profesionales. Además tenían fallas, incongruencias o en su cine hablado se le puede escuchar dando direcciones a sus actores. Pero tales trabajos son una visión sin filtros.
Así, el tema de la iglesia afroamericana, en cuanto a sus prácticas, compuesta de muchas iglesias tradicionales u otras que podían o no tener formación religiosa pero con cierta independencia, fueron retratadas por Micheaux críticamente. Algunos señalamientos de Peña fueron que la estética del filme muestra logros, incluyendo en mensaje en el título de Cuerpo y el alma, pero también un enfrentamiento porque había una crítica hacia la forma libre del manejo temático por el cineasta afroamericano pues en Chicago, Illinois y Nueva York fue prohibida, lo que terminó con su reputación.
Ahora bien, lo interesante es que Micheaux no mostraba en sus filmes a los negros como gente buena o proba, sino con sus pasiones y errores (correctos o no) pero en el cine independiente afroamericano había “cierta venganza” al no mostrar a los blancos puesto que el cine de Hollywood también los ignoraba y los filmes afroamericanos mostraban el conflicto interno de las comunidades negras. Muchos de sus filmes se perdieron porque él viajaba con ellos (generalmente una sola copia) de ciudad en ciudad.
Peña resaltó que nadie hablaba de esos filmes, aunque existían pocos críticos que los nombraban. Los llamaban “race films” y en 1984 encontraron varios, entre ellos algunos de Micheaux. Sólo que los filmes hablados son muy raros, el mismo Spike Lee le diría a Peña que admiraba a Micheaux pero que no le gustaba su obra. Es de resaltar que Cuerpo y alma (la cual fue restaurada) cuenta con los arreglos musicales de jazz de la Orquesta del Lincoln Center, lo que crea un ambiente musical perfecto y con atinados acordes que vale la pena escuchar. Peña, en tono de orgullo, refirió que por una vez “los buenos triunfaron”. Finalmente, queda mencionar que la muestra se podrá ver en Cine Tonalá y se presentará del 11 al 16 de diciembre de este año.

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