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Peña Nieto decreta que 300 cuencas serán utilizadas por empresas privadas por los próximos 50 años

 “Enrique Peña Nieto dio luz verde a la concesión de permisos en 300 cuencas del país, que concentran 55 por ciento de las aguas de lagos y ríos del territorio nacional. Los permisos se levantaron con los decretos de reservas de agua que fueron publicados hace 10 días por el gobierno federal. Esto significa que el vital líquido ha sido concesionado por los próximos 50 años para ser utilizado por la industria minera, el fracking, la extracción de hidrocarburos, industria inmobiliaria o turística, pues la mayoría de las cuencas concesionadas están ubicadas en los sitios en donde se llevan a acabo esas actividades”, informó La Jornada.

De acuerdo con los permisos firmados, se favorece el “uso doméstico y público urbano” del recurso natural para que los gobiernos locales que tienen concesionado el uso de agua potable, hagan cesiones a la iniciativa privada, como ya está autorizado en lugares como Veracruz, Puebla y Saltillo.

“Muchos centros agrícolas están en riesgo de perder sus permisos y ya preparan amparos, según datos de los expertos en la coalición Agua para Todos. A pesar de que académicos, legisladores y diversas organizaciones se manifestaron en oposición a estas concesiones y evitaron que durante esta administración la iniciativa oficial de la Ley General de Aguas saliera adelante, con los decretos publicados en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el pasado 5 de junio, las limitaciones que estaban vigentes se eliminaron por varias décadas, y permite la asignación de grandes volúmenes a las comisiones locales del agua, varias de ellas que ya se encuentran en control privado, como puede verse en los diferentes documentos analizados por un grupo de expertos de la UNAM e integrantes de la coalición ya citada”.

Los decretos que ya fueron levantados para las restricciones sobre el agua, dan concesiones en 40% de las cuencas (300) de las 756 del país, que se localizan en 20 estados, esto representa el 55 por ciento del volumen superficial según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que explicó que la reserva es una cantidad de agua destinada para la protección de la naturaleza y el consumo humano.

La WWF explicó que participó junto con la Comisión Nacional del Agua en definir el agua que se necesita para lograr la conservación de la flora y la fauna de una cuenca, así como el agua que es necesaria para la población durante los siguientes 50 años, “respetando sus usos para actividades productivas actuales y aquellas que se habrán de desarrollar en el futuro”.

Pedro Moctezuma, uno de los autores de los análisis, pone como ejemplo que “en las cuencas de Actopan y la Antigua, el decreto menciona que además del uso doméstico y público, se permite también la “modernización de los servicios del líquido”, que sería ejecutado por Odebrecht y Aguas de Barcelona”.

Estos acuerdos dan al traste con las restricciones sobre el agua en la país, en esta situación hay al menos 50 mil permisos, con documentación caduca, pues muchos centros agrícolas tienen dotaciones de agua por decreto presidencial, figura que cambió con la Ley de Aguas Nacionales y que no fue renovada.

En conclusión, lo que autorizó el presidente Enrique Peña Nieto con la aprobación de estos decretos fue eliminar la “prohibición que había para la entrega de permisos de extracción de agua” en las 300 cuencas ya mencionadas con el argumento de que serán utilizadas para hacer reservas de agua para áreas naturales protegidas y para la naturaleza durante los próximos 50 años, informó el mismo medio.