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Rafa Villegas: un inspirador rostro del periodismo musical

Por: Angie López Michelena

@anjunkie3_0

Rafa Villegas lleva más de diez años dedicándose al periodismo musical. Estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana. Hace poco más de un año decidió emprender un proyecto independiente: Afterpop, revista en línea que concentra una gran cantidad de entrevistas, reseñas y artículos relacionados con la música, desde perspectivas poco convencionales y buscando siempre proponer y no sólo repetir lo que todos los medios dicen.

Su pasión por la música comienza desde la infancia. En su casa escuchaban jazz, música clásica y gracias a la influencia de familiares que coleccionaban discos, Rafa adopta esta afición. Inició comprando discos con sus domingos y ha continuado con esa costumbre desde hace más de 29 años, por lo que ya se ha vuelto su forma de vivir.

En su trayectoria laboral, fue conductor de un programa de radio llamado “Sinoidal” en 98.9; ayudó en la producción de la quinta edición del festival Radar, espacio dedicado a la búsqueda y promoción de los aspectos más relevantes de la música contemporánea nacional e internacional; participó en el festival Aural, en la coordinación del Nicho Aural, espacio enfocado a la música experimental.

Afterpop surgió de un grupo de personas interesadas en la música que se conocieron intercambiando discos en el legendario tianguis del Chopo y que habían trabajando reseñando música que en términos generales no era la que les interesaba. Gracias a la plataforma que ofrece internet pudieron tener un espacio propio, libre y propositivo que proporciona a sus lectores material nuevo, fresco, de investigación y diferente al que suele encontrarse el resto de los medios.

Ellos están en contra de que el periodismo musical en línea se convierta en un instrumento con la finalidad exclusiva de que las principales productoras puedan promocionar sus materiales más rápido. Al no estar comprometidos con un interés comercial pueden escribir con libertad y cubrir a bandas que generalmente no encuentran espacio en otros nichos.

Gracias a su curiosidad y su amor por la música están convencidos de que existe una gran cantidad de música que merece ser escuchada, más allá de la que suena todos los días en la radio. Rafa trabaja todos los días para que esta música pueda tener un espacio y que llegue a la mayor cantidad posible de gente, para contagiarlos del interés por la música; un interés más profundo del que dictan los principales medios.

Al preguntar a Rafa sobre la razón por la que se ha mantenido firme en el área del periodismo musical, a pesar de las enormes complicaciones que representa tener un medio independiente y sustentable, respondió: “es que soy un poco punk”. La insatisfacción como consumidor del periodismo musical, lo hizo determinarse a hacer un medio que ofreciera lo que él consideraba hacía falta. De esta forma, Afterpop está dirigiéndose a un mercado que no era atendido y trabajaba por dar un producto con calidad. Además, la mezcla entre gente con mucha experiencia en el periodismo musical con gente que no lo había hecho, pero tiene mucho que aportar, le da al medio frescura, dinamismo, apertura y diversidad.

Afterpop le da lugar a toda la música que consideran bien hecha y que ha sido hecha con amor, con un genuino interés por decir algo y que no tiene cabida en otros portales. Hay una gran variedad de géneros dentro de la revista y se intenta siempre generar un discurso propio.

Rafa destacó que el principal reto que enfrenta el periodismo musical es no morir, ya que uno de los problemas que la plataforma en línea genera, es que se ha prestado a que se deje de lado el periodismo: ya no importa investigar, ya no importa el análisis, ya no importa cuidar lo que se escribe, ya no importa dedicarle tiempo a la elaboración de un texto porque lo único que importa es la primicia, la inmediatez, lo que todos van a leer. Los miembros de Afterpop no están sólo enamorados de la música, sino del periodismo, de la investigación, de escribir bien, de cuidar tanto la forma como el contenido.

A través de un trabajo más cuidado, minucioso y bien hecho, es posible que el público refine su consumo tanto de música como de información y así, elevar el estándar de demanda hacia quienes producen. Si la gente valora lo que escucha, valorará lo que se dice de ello, manifestó Villegas.

Es labor del periodista estar sintonizado con las nuevas tendencias del acontecer y aprovechar lo bueno que éstas ofrecen, así como cuidarse de no incurrir en los vicios que conllevan, comentó Rafa.

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