Un recordatorio de la injusticia que México ha vivido, los antimonumentos de la CDMX son monolitos que están instalados para vigilar a todo gobierno que tenga la osadía de faltarle al respeto a la memoria de un pueblo lastimado. No fueron colocados por representante del poder público, fueron erguidos por la sociedad civil como una exigencia perpetua de justicia.

Justo en el centro de la Ciudad, a partir de este año, en el cruce de Madero con Zócalo, se planta una obra que representa el momento más atroz y recordado por la sociedad mexicana. El antimonumento en memoria del 68.

Cerca del Palacio de Gobierno, grita, a 50 años del hecho, ¡Nuestra lucha no claudicará jamás! ¡Venceremos!

Inmóvil, cuenta la historia del asesinato de estudiantes a manos del ejército.

También, es un lastre que alza la voz por otras injusticias.

Un +43 se posa sobre Reforma y Bucareli, desde el 2015, nadie tiene duda de qué está haciendo ahí, ni de a quiénes representa.

Cada nombre agrega peso al dolor que la sociedad mexicana carga por la impunidad del hecho.

Uno por uno, los normalistas de Ayotzinapa son enumerados para hacerle justicia a su memoria.

Es un pase de lista eterno, que seguirá más allá de quién gobierne este país.

Mauricio Ortega Valerio, Miguel Ángel Hernández Martínez, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Saúl Bruno García…

A través de numerosas expresiones artísticas la memoria de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos trata de ser reivindicada.

David Ramírez y Miguel Ángel Rivera salieron de su casa en 2012 y no volvieron a regresar. Frente al Monumento del Caballito, una escultura en memoria de ellos y todos los desparecidos se posa.

“Ellos son solo una muestra del dolor de miles de familias que se les ha arrebatado un familiar”, se lee  en su base.

Y no solo son ataques directos, el Estado le ha fallado a sus ciudadanos por omisión.

La sobre explotación minera en México, es uno de los problemas que más daño le ha causado al medio ambiente y a las poblaciones aledañas a las zonas de trabajo. En función de intereses empresariales se ha violentado la vida de muchos.

Frente a la Bolsa de Valores Mexicana, desde febrero de este año, se encuentra una cruz en honor a los 65 mineros que murieron en Pasta de Conchos durante una explosión en 2006. Solo dos cuerpos fueron recuperados.

Y no solo estudiantes y trabajadores, en el cuerno de la abundancia hay tanta omisión que llegó a tocar la parte más pura, los niños. Nadie olvidará a los 49 niños que murieron en la guardería ABC en 2009, en Hermosillo Sonora.

En este año, como una protesta sin fin, frente a la Oficinas Centrales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), está colocado este memorial con la frase: ¡Nunca Más!.

Todos ellos, a pesar de sus particularidades, no son más que una petición por un país más justo, que a través del arte trascienden el tiempo e invitan a una reflexión más profunda de la historia.


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Ricardo García