Para los nacidos en lado Sur del cuerno de la abundancia, la riqueza se mira por la ventada y se sufre en los bolsillos.

Oaxaca y Chiapas poseen de todo en su paisaje, lugares en donde se funde la riqueza natural y la desigualdad social.

Oaxaca con sus playas lejanas del desarrollo, albergan un paraíso pesquero que pocos descubren cuando se trata del Sur.

Festines dignos de un rey, que solo el humilde puede encontrar.

“Un laboratorio de dictaduras”, “el lugar por donde no pasó la Revolución”, Chiapas, es por mucho, uno de los lugares más paradigmáticos del país.

Un lugar de revoluciones, de turismo, de indígenas, de sabores, de colores… que define, en si mismo, la palabra sincretismo.

Lleno de niños, que en su rostro reflejan la inocencia de un pueblo olvidado, que respira lucha y esperanza.

Las dos entidades, encabezan la lista de los más pobres del país, uno y dos respectivamente.

El saqueo y los problemas que sociales que han enfrentado solo se comparan a la belleza de su tierra.

Actualmente Chiapas cuenta con el 76.2 por ciento de la población en pobreza que equivale a 3 millones 961 mil habitantes, de los cuales un millón 629 mil 200 viven en pobreza extrema.

De 15 municipios considerados en extrema pobreza, 10 se encuentran en Oaxaca.


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Ricardo García