(05 de marzo, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- En la actualidad, al menos 200 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a la mutilación genital femenina (MGF) en todo el mundo. Si esta tendencia continúa, 15 millones de chicas de entre 15 y 19 años también serán mutiladas antes de 2030. 

¿Qué es la MGF?

La MGF, también conocida como circuncisión femenina o escisión, comprende todos los métodos que involucran la mutilación total o parcial de los órganos genitales femeninos externos, u otro tipo de lesiones a los órganos genitales por razones no médicas. La MGF se practica generalmente desde la temprana infancia hasta los 15 años, explica la organización Plan International. 

El procedimiento no supone ningún tipo de beneficio para las mujeres y niñas, se realiza habitualmente sin el permiso de las chicas y contra su voluntad, así que representa una violación el derecho de las niñas a tomar decisiones sobre su propio cuerpo y pone en riesgo su salud.

La desigualdad de género, la discriminación social y los roles y normas culturales son factores que perpetúan este tipo de prácticas, de acuerdo a lo investigado por Revolución TRESPUNTOCERO. 

Entre estas razones se incluye la idea de que la MGF preserva la castidad, la limpieza, el honor de la familia y que las prepara para el matrimonio. Estas creencias nacen de una necesidad infundada de controlar la sexualidad femenina.

La organización señala: “Tratamos el tema con la sensibilidad necesaria para informar y sensibilizar a las familias, comunidades y líderes religiosos de que la MGF no es necesaria como parte del ritual de paso de las niñas a la vida adulta y por tanto, en definitiva, no debe ser aceptada ni tolerada”. 

Aunque dicha práctica principalmente está concentrada en 30 países de África y Oriente Medio, es un problema universal y también se practica en algunas comunidades en Asia y América Latina. La práctica en ocasiones persiste entre las poblaciones migrantes en Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda.

Procedimientos

La mutilación genital femenina se clasifica en cuatro tipos principales:

Tipo 1 – Este procedimiento, denominado a menudo clitoridectomía: resección parcial o total del clítoris (órgano pequeño, sensible y eréctil de los genitales femeninos) y, en casos muy infrecuentes, solo del prepucio (pliegue de piel que rodea el clítoris).

Tipo 2 – Este procedimiento, denominado a menudo excisión, consiste en la resección parcial o total del clítoris y los labios menores (pliegues internos de la vulva), con o sin excisión de los labios mayores (pliegues cutáneos externos de la vulva).

Tipo 3 – Este procedimiento, denominado a menudo infibulación, consiste en el estrechamiento de la abertura vaginal, que se sella procediendo a cortar y recolocar los labios menores o mayores, a veces cosiéndolos, con o sin resección del clítoris (clitoridectomía).

Tipo 4 – Todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital.

Por desinfibulación se designa la técnica consistente en practicar un corte para abrir la abertura vaginal sellada de una mujer previamente sometida a infibulación, lo que suele ser necesario para mejorar su estado de salud y bienestar y para hacer posible el coito o facilitar el parto. Explica la Organización Mundial de la Salud.

¡Solo daños!

En términos generales, los riesgos aumentan a medida que lo hace la gravedad del procedimiento.

Las complicaciones inmediatas pueden incluir: dolor intenso; hemorragia; inflamación de los tejidos genitales; fiebre; infecciones como el tétanos; problemas urinarios; lesiones de los tejidos genitales vecinos; estado de choque; muerte.

Los efectos psicológicos duraderos en las niñas y mujeres pueden ser traumáticos, lo que puede conducir a problemas de salud mental y disfunción sexual. 

En mayo de 2016, la OMS, en colaboración con el programa conjunto del UNFPA y el UNICEF sobre la MGF, presentó las primeras directrices basadas en evidencias sobre el tratamiento de las complicaciones ocasionadas por la MGF en la salud. Las directrices se basaron en una revisión sistemática de las mejores evidencias disponibles sobre intervenciones sanitarias para mujeres afectadas por la MGF.

Para velar por una aplicación efectiva de las directrices, la OMS está creando instrumentos destinados a mejorar los conocimientos, actitudes y aptitudes del personal sanitario de primera línea a la hora de prevenir y tratar las complicaciones de la MGF.

La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas. Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos de las niñas y adolescentes. 

Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.


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Emma Martínez

Periodista e investigadora social. Especialista en Política Internacional, Historia militar y del combate siglos XX y XXI. Líneas de investigación: Conflictos bélicos de Medio y Próximo Oriente, terrorismo, ejecuciones extrajudiciales, tortura y desaparición forzada por parte de Fuerzas Armadas Mexicanas.