(08 de julio, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- El Jueves 16 de enero de 1936. Poco antes de las 23 horas, siete guardias y el capilar de la prisión Sing Sing, en Nueva York, escoltaron a un hombre que ya no cumpliría los 66 años, porque esa noche moriría en la silla eléctrica, en el artefacto mortal apodado Old Sparky. 

El anciano era Albert Fish, quien pasó su último día en una celda llamada Salón de baile, que conectaba, a través de un pasillo al que le decían la Última milla, con la cámara de ejecución.

Albert Fish caminó sin vacilar hacia su final. En el cuarto de la muerte lo esperaban el director de la prisión, el alcalde, dos médicos, un electricista y doce testigos seleccionados por el Estado. Como a cualquier condenado a ser ejecutado, a Fish se le concedió expresar algunas palabras, minutos antes de que el interruptor fuera accionado. Albert aprovechó ese momento y dijo: “Aún no sé por qué estoy aquí”.

Había razones suficientes para que el famoso Hombre lobo de Wysteria (un asesino serial y caníbal) tomara asiento para recibir, al menos, un par de descargas de dos mil voltios cada una, narra Sergio Sepúlveda.

Cuando Ted Bundy no trabajaba en el Centro de Crisis de Suicidios, extendía su aterrador historial con hasta cinco crímenes de mujeres por día. “Creo que ni él supo cuantas personas asesinó”, admitió su confesor.

Por su parte, Gregorio Cárdenas, era un alumno de excelencia y siempre aclamado por su alto coeficiente, que convirtió el patio de su casa en un cementerio donde enterró a sus víctimas. Fue conocido como el ‘Estrangulador de Tacuba’, y consiguió el perdón del entonces presidente Luis Echeverría y fue ovacionado en la Cámara de Diputados.

En cuanto a Ed Gein, contrario a lo que cualquiera hubiera pensado, convirtió su casa en un museo del horror. Hizo lámparas con rostros, un collar de labios, recipientes con base de cráneos y otras decoraciones más, que lo llevaron a conocerlo tiempo después como ‘el carnicero de Plainfield’.

Los casos anteriores forman parte de un complicado de quince historias, reveladas por Sergio Sepúlveda y compiladas en Monstruos de la vida real. Los 15 asesinos seriales más difíciles de creer (Planeta, 2019).

El autor a lo largo de su carrera profesional ha revelado los casos más inverosímiles olvidados por la historia y los ha llevado a la pantalla nacional. Ahora abre los expedientes de los 15 homicidas más terribles de todos los tiempos, hombres que saltaron a la fama por su sadismo y sangre fría, y que tocan esa parte oscura de la naturaleza humana tan difícil de creer:  

-Ted Bundy

-Goyo Cárdenas 

-Albert Fish 

-Albert Henry DeSalvo 

-David Berkowitz 

-Dennis Nilsen

-Donato Bilancia 

-Ed Gein

-Edmund Kemper 

-Asesino del torso 

-Asesino del Zodiaco 

-Dennis Rader 

-Jack el destripador 

-Goyo Cárdenas 

-Ted Bundy 

-Robert Pickton 

-Richard Ramírez

https://www.youtube.com/watch?v=wgOlEI408xQ 


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Alfredo Acosta