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Regina López Martínez otro caso de detención arbitraria el #1DMX

Por: Estela Garrido

@stelagarrido3_0

El día de la toma de posesión de Enrique Peña como Presidente de México, 1 de diciembre de 2012, la fotógrafa freelance Regina López Martínez fue detenida en la esquina de Filomeno Mata y 5 de Mayo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, junto con un grupo de alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

La joven, de 31 años de edad, formó parte de la manifestación contra la toma de protesta del actual Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, durante la cual fue rodeada por granaderos junto con los universitarios y algunos adultos de mediana edad. Todos fueron fotografiados dentro y fuera del cerco. Ninguno aparece haciendo destrozos.

En estas imágenes, la chica, quien no se identifica como miembro del grupo #YoSoy132, aparece con su característica melena, tomando fotos de los agentes y sus escudos, portando una camisa verde y jeans.

“Regina y su amiga Maryali iban caminando y viendo los brotes de violencia; Regina se regresó tres o cuatro metros para defender a una joven a la que estaban golpeando”, contó Gustavo López, el padre de la detenida.

“Entonces, los granaderos le dijeron ‘¡ah! ¿tú también quieres? Pues órale’. Maryali la fue a defender y (Regina) le dio la cámara, mientras era jalada por los policías, quienes la retuvieron en el cerco”.

Durante la detención, de acuerdo con los amigos y familiares de la detenida, tanto ella como su amiga fueron zarandeadas. Maryali, sin embargo, escapó del arresto.

“Me tiré al suelo, me revolqué y me escurrí”, contó la joven, quien se negó a revelar su apellido. “Me jalaron el cabello, pero me escapé. Nuestros amigos (quienes se ubicaban afuera del cerco) tomaron la cámara de Regis (como se le conoce a Regina en su entorno más cercano) y filmaron su detención”.

Pese a que las actas oficiales señalan que fue arrestada en Avenida Juárez, por alteración a la paz pública, hay videos, fotografías y testimonios que confirman que, en realidad, fue aprehendida en otra ubicación y que, durante la retención fue rodeada por agentes granaderos, mientras ella sólo tomaba fotos.

El lunes, fue trasladada al Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla. No se informó a su familia del traslado, y, de hecho, el domingo las autoridades del Ministerio Público 50 aseguraron que sería liberada al día siguiente, a las 10:00 horas, junto con otros jóvenes a los que se les levantaron los cargos.

Sin embargo, Regina sigue presa junto con otras 10 mujeres; podría enfrentarse a un juicio y, de hallársele culpable, deberá cumplir una condena de 5 a 30 años de prisión.

‘Casi se me apachurra’

Durante las audiencias del grupo de detenidos, que ahora se les conoce en las redes sociales como “presos del 1 de diciembre”, el papá de Regina, Gustavo, no pudo tener contacto directo con su hija.

“Ella estaba detrás de un cristal. No hablé con ella. Sólo pudimos comunicarnos a señas. Me mandó un recadito y yo le respondí. Me prohibieron platicar con ella. No se permite cuando están en audiencia. Así pude pasar seis horas en el juzgado 47 junto a mi hija”.

El padre expresó su impotencia. Su hija, ‘Regis’ -una mujer alta y muy delgada, conocida entre sus allegados por ser fuerte y a veces obstinada-, apareció en su audiencia casi desmoronada, pero, contó Gustavo, logró reincorporarse.

“Ella casi se me apachurra. Estaba muy débil, pero al final, después de verme junto a ella, estaba muy entera. No la han maltratado, no la han golpeado”, constató. “Están aparte de las reclusas, y según Regina están protegidas”.

Movilización internacional

En tanto, la madre y la hermana de la detenida, Regina Martínez Haidenthaller y Haydé López Martínez, quienes viven en Austria, observan la situación de la joven con impotencia y piden apoyo a través de las redes sociales; en Facebook, crearon la página “Liberen a Regina Lopez Martinez 1ero de Diciembre“.

“Es un momento muy duro y desde que me enteré del arresto, no duermo más de tres horas con la angustia constante y calambres en el estómago, que se han vuelto un estado normal y continuo”, explicó Haydé.

Por su parte, Regina madre, enfermera de profesión, cuenta que los nervios la llevaron a atenderse en el hospital.

“Es tanto mi coraje, mi indignación… La gente no sabe el dolor tan intenso que siente una madre al saber que a su hija la han privado de libertad. Ella ni siquiera portaba camisetas de ese movimiento (#YoSoy132), he llegado hasta el hospital. A mi esposo le dieron días para que me cuidara”.

Ambas tienen previsto llegar a México el sábado. Una decisión que les costó trabajo tomar, debido a que los gastos de la defensa alcanzan los 50 mil pesos, y preferían dar esos fondos para costear el trabajo de abogados

 

 

 

 

 

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